
Es difícil que nos lo hayan enseñado a hacer.
¿Acaso a tus padres, sí?
Nos toca aprender a hacernos amigos de nosotros mismos.
¡Imagínate que locura!
Siempre pensamos que primero los demás, agradarles, tener muchos amigos…pero en este mismo proceso de buscar la aprobación ajena, nos hemos olvidado del más importante.
«yo mismo»
Está mal visto quererse y cuidarse, pensar en uno mismo primero. Nos tachan enseguida de «egoístas». Pues si, tenemos que aprender a practicar el «egoísmo sano» sin culpa ni miedo.
Nosotros deberíamos ser nuestra prioridad, querer conocernos en profundidad, cambiar las cosas de nuestro carácter que nos hacen sufrir, cambiar de compañía, alejarnos de esas personas que sabemos, que no nos quieren bien, buscar un trabajo donde me sienta feliz, dedicar más tiempo a mis hobbies… y un largo etcétera.
Trabajar en nuestro interior tanto como en el cuerpo.
Aprender cosas nuevas, tener metas a corto plazo, dedicarnos a conseguirlas, animarnos a hacer esas cosas que nos dan vergüenza o miedo, ser valientes.

Poder mirarnos al espejo y sentirnos orgullosos de nosotros mismos de lo bien que lo estamos haciendo.
Aprender a querer nuestras cicatrices, hacernos amigos de nuestras enfermedades, sólo así podremos conocer el mensaje que nos traen y podemos superarlas, juntos.
Si estamos de nuestra parte, la vida es más fácil.
Tienes que llegar a amar a quien ves en el espejo.
Así como amas a tus hijos, a tu mascota, a tus padres …el primer amor es hacia ti mismo, incondicionalmente, apoyándote siempre especialmente cuando no te sientes bien o las cosas no van bien.
Enamórate de ti mismo, porque solamente así, podrás amar de forma sana y libre a los demás.
Ya estás tardando!
Haz una lista de 10 cosas que te gustan de ti, 10 cosas que te gustan hacer o se te da bien hacer y 10 cosas que quieres conseguir y dependen de ti para conseguirlas .
No te hables mal, no te critiques, anímate siempre !
Así como lo haces, con quien más quieres. !

amor por uno mismo.
