psicología

«Gracias»

Simplemente: «gracias».

El otro día me enviaron la foto de un artículo en el periódico de mi zona: http://www.guiamiciudad.com

En la Canyada, Paterna, Valencia.

En el que hablaban de mi curso de Autoestima.

De la importancia de aprender a quererse y respetarse y todas esas actitudes tan importantes en las que yo insisto. 

Me sentí muy agradecida y emocionada de que mi mensaje, llegue a más personas.

De que la palabra Autoestima, ésta actitud frente a la vida, tenga su espacio, dentro de las noticias, de la política, de cosas tan cotidianas.

Para mí es un logro.

A veces siento que lucho contra molinos de viento, porque mirarnos y ocuparnos de nuestra salud mental no es aún nuestra prioridad, pero debería serlo.

Pero como decía don Quijote: «Ladran Sancho, señal que cabalgamos».

Gracias nuevamente.

Persona feliz y satisfecha consigo mismo, es buen padre/madre, es buen amigo, es buen jefe…

Es buen ciudadano, la clave fundamental para tener una sociedad equilibrada y próspera.

Seguimos hacia adelante.

Gracias.

Autoestima, psicología, gracias

psicología

¡Agradecida!

En los últimos 7 años, he  tenido la suerte de que muchas personas de diferentes edades, vinieran a verme para intentar sentirse mejor.

Juntos sobrellevamos el covid, la Dana de Valencia, rupturas,  enfermedades, relaciones difíciles, problemas en el trabajo, en el colegio, pérdidas de seres queridos…

Oposiciones, despidos, mudanzas, falta de autoestima, miedos…

Amor, ilusiones, éxitos, alegrías, bodas, sanaciones, nacimientos, ascensos, embarazos, triunfos, reconciliaciones…

Paso a paso, empezando con vergüenza y miedo, fuimos construyendo una relación profunda que nos permite hablar de todo y mostrarte tal cual eres sin necesidad de máscaras, porque es un espacio seguro, libre de críticas y de prejuicios.

Es difícil para mí, medir lo que cada persona me deja, me enseña, el agradecimiento por la confianza, por el compromiso, por la paciencia, porque sanar, es un proceso, que puede ser doloroso y a veces lento, pero inevitable, porque ya no se puede volver atrás.

Me quedo con cientos de anécdotas que guardo en el corazón.

Con cientos de abrazos, presenciales y online. Con lágrimas, con sonrisas, con nuevos comienzos.

Así que este es mi pequeño homenaje a las personas que han decidido venir a verme y transformarme para siempre.