Blog

psicología

Venezuela: ¡resiste!

Cuando la naturaleza ruge, nosotros los seres humanos, perdemos.

Cuando la naturaleza ruge, nosotros quedamos en evidencia.

Queda al desnudo, lo que no hicimos cuando había tiempo.

Nos quedamos sin tiempo para arreglar las cosas.

Nos quedamos sin tiempo para despedirnos, nos quedamos sin tiempo para perdonar, para abrazar, para decir: «cuánto te quiero».

Nos quedamos sin tiempo para todo lo realmente importante y ahí nos damos cuenta de cuánto tiempo perdimos en tonterías.

Cuando la naturaleza ruge, queda en evidencia lo que está mal hecho.

Queda en evidencia lo que los gobiernos, no hacen por su pueblo.

Queda en evidencia que la seguridad nunca había sido una prioridad.

Cuando la tierra tiembla o en el caso de Valencia, la dana del 2024, cuando el agua reclama su lugar, todos nos asustamos, pero solo los que sienten el llamado de la empatía y de la bondad, corren a ayudar, corren a sacar barro y escombros, con las manos, con las palas, con toda la fuerza y el amor desinteresado del que son capaces.

Hoy Venezuela, huérfana de un estado que los ayude, lucha por sacar a los suyos de los escombros, peleando contra las horas que pasan implacables apagando los últimos suspiros de sus seres queridos.

Hoy Venezuela no está sola. Millones de personas nos volcamos con ellos.

No importan las banderas, la política, todo eso que nos desune, hoy el pueblo venezolano, tal como sucedió en Valencia, nos da el ejemplo de lo mejor del ser humano.

Descansen en paz estas miles de almas, sabiendo que aquí, fueron buscados, fueron amados, serán recordados.

«FUERZA VENEZUELA: LA HORA MÁS OSCURA ES JUSTO LA QUE ESTÁ ANTES DE AMANECER»

autoestima

Mamá.

La primera relación de nuestra vida, de la que dependemos totalmente, es la que contraemos el día de nuestro nacimiento con nuestra madre.

Su mirada, su manera de hablarnos, tratarnos, nos marca profundamente para el resto de nuestra vida.

¿Hacemos juntos este viaje como hijos?

Y también tomamos nota, las que somos madres.

autoestima

Año nuevo; ¿VIDA NUEVA?

No olvides tus sueños

Las fiestas son un momento delicado para muchas personas.

Echamos de menos a personas y animales importantes para nosotros.

Todos sabemos de lo que estoy hablando. Pero tranquilos, que me voy a concentrar en lo que sí podemos hacer.

Lo primero que tenemos que agradecer es que seguimos vivos.

Porque esto significa, que tenemos la oportunidad de buscar nuestra felicidad, sea lo que signifique para ti; «la felicidad».

¿Qué necesitas cambiar?

¿Salud? ¿amor? ¿cambio de trabajo? ¿mudarte? ¿hacer las paces con esa persona? ¿empezar por fin eso que tienes pendiente? ¿ser más valiente? ¿aprender a quererte?

Ven. Siéntate aquí.

Te lo mereces. Para. Respira. Siente la comodidad. La paz.

Haz esa lista. Empieza el primero de enero.

Agradécete por haber hecho lo posible este 2025 y pon rumbo al 2026, con los aprendizajes que te dejaron «las caídas», en tu mochila de «herramientas emocionales».

Haz un compromiso contigo mismo, de no volver a tropezar con esas piedras que ya conoces.

Quiérete más y mejor.

¿Año nuevo, vida nueva?

Va a depender en gran parte de tu actitud.

De lo que hayas aprendido y de lo que no quieras repetir.

De lo valiente que seas, en empezar, intentar, conseguir eso que tanto deseas.

Va a depender de tu autoestima. De cómo te hables y de como te trates.

De cómo le hables y trates a los demás. Construye puentes en vez de muros.

Te deseo que el 2026: sea un año especial para ti.

En que el te sientas orgulloso de tí mismo y seas, tu mejor compañía.

Gracias por leer mi mensaje y tu compañía.

Mantén tus sueños a salvo del olvido.

psicología

«Gracias»

Simplemente: «gracias».

El otro día me enviaron la foto de un artículo en el periódico de mi zona: http://www.guiamiciudad.com

En la Canyada, Paterna, Valencia.

En el que hablaban de mi curso de Autoestima.

De la importancia de aprender a quererse y respetarse y todas esas actitudes tan importantes en las que yo insisto. 

Me sentí muy agradecida y emocionada de que mi mensaje, llegue a más personas.

De que la palabra Autoestima, ésta actitud frente a la vida, tenga su espacio, dentro de las noticias, de la política, de cosas tan cotidianas.

Para mí es un logro.

A veces siento que lucho contra molinos de viento, porque mirarnos y ocuparnos de nuestra salud mental no es aún nuestra prioridad, pero debería serlo.

Pero como decía don Quijote: «Ladran Sancho, señal que cabalgamos».

Gracias nuevamente.

Persona feliz y satisfecha consigo mismo, es buen padre/madre, es buen amigo, es buen jefe…

Es buen ciudadano, la clave fundamental para tener una sociedad equilibrada y próspera.

Seguimos hacia adelante.

Gracias.

Autoestima, psicología, gracias

autoestima, psicología

Aprendizajes desde la playa de Málaga.

La inocente visita a una playa de Málaga, se transformó en una experiencia muy interesante.

Al llegar nos recibió un viento desapacible, que auguraba una estancia muy breve e incómoda.

Sin embargo una vez «dentro» el viento parecía esquivarme o «haberme perdonado la vida» tocándome sin llegar a incomodar.

Playa «El palo» Málaga.

El siguiente desafío lo presentó el agua. Fría. Desapacible. Desordenada. Olas permanentes.

Inquieta, «rabiosa».

Parecía decir: «entra si eres valiente». Y realmente eran pocos los valientes.

Las personas permanecían en la orilla como podían, resistiendo al calor y el viento.

Enseguida comprendí que había un aprendizaje detrás de tanto malestar. Como siempre pasa.

Y decidí aceptar el juego. Entré como pude. Aguantando el frío, las olas. Y me metí completamente en la experiencia.

Mantente despierto y aprenderás.

Y así lo hice, me sumergí, tragué un poco de agua, me llevé algún que otro revolcón. Tuve un poco de miedo. Me sentí algo perdida y muy vulnerable.

Recordé que me había sentido así muchas veces en mi vida…

Escucha y comprenderás.

Hasta que decidí dejar de luchar «contra la corriente» y me entregué: «es cierto, tu mandas, este es tu terreno, te respeto y te honro»…

Me salvó conectar con la humildad y la pequeñez de mi humanidad, frente al poderío inconmensurable de la naturaleza.

Como siempre pasa la humildad es la que nos coloca inmediatamente en nuestro sitio y la aleja al ego, aunque sea momentáneamente.

«Por favor, llévate lo que ya no me sirve. Llévate el miedo, llévate el dolor, llévate las preocupaciones…» Pedí para mí. Imaginé que si yo se lo permitía, la sabiduría del agua «me iba a limpiar»..

Y ahí fue cuando empecé a disfrutar. A reírme cómo una niña, a maravillarme con el reflejo del sol en el agua, a zambullirme en las olas, a jugar con ella, a hacer equipo…

Cuando decidí salir, (perdí la noción del tiempo) ya veía a la playa como a la gran maestra, que ofrecía gratuitamente la oportunidad para superarme.

Comprendí su medicina. Imponente.

Sabia como todo en la naturaleza.

Salí renovada de ese viaje. Más liviana. Más feliz. Todo tenía otro color …escuchaba las risas de los niños más cercanas, me deleitaba mirando las gaviotas…

Sin dudas, era una mejor versión de la que empecé quejándome del viento y del frío del agua…por cierto.. ¿te hablé del viento? Ya no estaba. Había cumplido su misión.

Sé valiente. Sostén el malestar. Fluye con humildad. Sé agradecido. Sigue aprendiendo hasta el último suspiro.

Gracias.
autoestima

Curso de Autoestima.

El 18 de octubre en la cañada, Paterna, comienza el curso de Autoestima para personas mayores de 21 años, con ganas de regalarse a sí mismos la oportunidad de:

. Quitarse etiquetas que le pusieron los demás.

. Re- construir su autoconcepto desde la objetividad y el amor propio.

. Poner límites y decir NO, sin culpa.

. Aprender a quererse y respetarse.

. Aprender a ponerse como prioridad, vivir en el presente y mucho más.

Escanea el QR para tener toda la información. Si estás leyendo esto, es porque es para tí.

Si quieres apuntarte ya o tienes dudas, espero tu mensaje con mucho gusto: 651 594 631.

psicología

¡Agradecida!

En los últimos 7 años, he  tenido la suerte de que muchas personas de diferentes edades, vinieran a verme para intentar sentirse mejor.

Juntos sobrellevamos el covid, la Dana de Valencia, rupturas,  enfermedades, relaciones difíciles, problemas en el trabajo, en el colegio, pérdidas de seres queridos…

Oposiciones, despidos, mudanzas, falta de autoestima, miedos…

Amor, ilusiones, éxitos, alegrías, bodas, sanaciones, nacimientos, ascensos, embarazos, triunfos, reconciliaciones…

Paso a paso, empezando con vergüenza y miedo, fuimos construyendo una relación profunda que nos permite hablar de todo y mostrarte tal cual eres sin necesidad de máscaras, porque es un espacio seguro, libre de críticas y de prejuicios.

Es difícil para mí, medir lo que cada persona me deja, me enseña, el agradecimiento por la confianza, por el compromiso, por la paciencia, porque sanar, es un proceso, que puede ser doloroso y a veces lento, pero inevitable, porque ya no se puede volver atrás.

Me quedo con cientos de anécdotas que guardo en el corazón.

Con cientos de abrazos, presenciales y online. Con lágrimas, con sonrisas, con nuevos comienzos.

Así que este es mi pequeño homenaje a las personas que han decidido venir a verme y transformarme para siempre.

 

autoestima

«Resistiré»

Con todo mi cariño, dedico estas palabras a quienes hemos sobrevivido al covid, a aquellos que han perdido seres queridos y a los Valencianos que han sufrido la DANA. Y a ti, que día a día libras tus batallas y sigues resistiendo con valentía.

En el 2020, cantaba esta canción desde la seguridad de mi casa. Que impotencia sentía, al no poder hacer más nada, que salir a aplaudir a las 20 horas a los que estaban librando la guerra en la primera línea. Yo cantaba esta canción, con la solemnidad de un himno.

Sacaba de las tripas, el miedo, la impotencia y con cada palabra, me hacía la promesa de RESISTIR.

Hoy 5 años después, vuelvo a cantarla, como un mantra, dándome cuenta de que resistí y que voy a seguir haciéndolo hasta el último respiro.

Se me vienen a la cabeza y al corazón los valencianos que sufrieron la tragedia de la Dana.

Me tocó de cerca – pero tuve la suerte de ser los que podían ir a limpiar y poco más.

228 personas muertas, 228 familias mutiladas, miles de animales y miles de personas perdieron sus casas, sus «cosas», por las que habían trabajado toda la vida. Ellos también RESISTEN, 10 meses después, sin casa, sin respuestas, con el dolor inmenso a cuestas.

Dana en Valencia. Un país unido: resistiendo.

Hoy yo traigo este granito de arena, no para abrir heridas gratuitamente, si no para hacer/hacerte un homenaje.

Porque has pasado por tanto y mírate, aquí estás leyendo esto. Plantando cara a todo, todos los días.

Quiero que sepas querido amigo, que todos tenemos miedo. Todos nos sentimos solos o tristes. Todos perdemos seres queridos. Todos nos preguntamos en algún momento: «¿para qué seguir»?Por eso hoy traigo este himno.

Para que te agradezcas y te comprometas comprometas contigo mismo, luches y disfrutes de la vida hasta el último suspiro.

No te abandones. No te falles. No te des por vencido. Si has llegado hasta aquí, es porque tu misión en esta vida no ha terminado. Al contrario. Eres importante, eres necesario.

RESISTE.

CANTA FUERTE Y ALTO.

Cuando pierda todas las partidas

Cuando duerma con la soledad

Cuando se me cierren las salidas

Y la noche no me deje en paz

Cuando sienta miedo del silencio

Cuando cueste mantenerse en pie

Cuando se revelen los recuerdos

Y me pongan contra la pared

chorus

Resistiré erguido frente a todo

Me volveré de hierro para endurecer la piel

Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte

Soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie

Resistiré para seguir viviendo

Soportaré los golpes y jamás me rendiré

Y aunque los sueños se me rompan en pedazos

Resistiré

¡Resistiré!

verse

Cuando el mundo pierda toda magia

Cuando mi enemigo sea yo

Cuando me apuñale la nostalgia

Y no reconozca ni mi voz

Y cuando me amenace la locura

Cuando en mi moneda salga cruz

Cuando el Diablo pase la factura

O sí alguna vez me faltas tú

chorus

Resistiré erguido frente a todo

Me volveré de hierro para endurecer la piel

Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte

Soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie

Resistiré para seguir viviendo

Soportaré los golpes y jamás me rendiré

Y aunque los sueños se me rompan en pedazos

Resistiré

¡Resistiré!

Resistiré para seguir viviendo

Soportaré los golpes y jamás me rendiré

Y aunque los sueños se me rompan en pedazos

Resistiré

¡Resistiré!

psicología

«Querida mamá»

Querida mamá:

Ya soy madre como tú y te pido ayuda. Ayuda para que me regales tus consejos, esos que aprendiste criandome a mí y funcionaron para las dos.

Permiso para que veas con buenos ojos, que no repito las cosas tal cual tu las hiciste y me apoyes en esos cambios tan necesarios.

Yo necesito siempre tu cariño. No importa si ya soy madre, necesito tu aprobación, que me veas tal cual soy ahora y te sientas orgullosa de la mujer en la que me he convertido.

Quiero que sepas que con mi hijo intentaré subsanar lo que yo siento que me faltó o hizo daño como hija, pero no es un desprecio hacia tí, no quisiera que te sientas herida por esto.

Lo hago para sanar nuestra familia, para no seguir repitiendo patrones familiares que nos han traído dolor, también es fruto de como me enseñaste, a no rendirme y a seguir buscando mejorar como persona.

Querida mamá: Hoy te digo : Gracias!

Soy el resultado de tus luces y de tus sombras y del resto, ya me ocupo yo.

Gracias por haberme dado la vida y enseñado todo lo que pudiste.

Haré algo bueno con lo que me has dado.

Por tí, por las abuelas y todas las mujeres de la familia, liberamos a mi hijo de nuestra historia.

psicología

La soledad. ¿Tienes miedo a estar contigo mismo a solas?

Hacernos buena compañía.

Uno de nuestros objetivos debería ser aprender a estar solos.

Y sentirnos a gusto con nuestra propia compañía, «no tenernos miedo».

No tener miedo a que «se nos caigan las paredes encima» cuando estamos solos. De hecho el objetivo es no sentirme solo, pues en realidad, no lo estoy. Estoy conmigo mismo.

Lamentablemente a veces, pagamos cualquier precio, por no estar solos. Nos aferramos a relaciones que ya no nos hacen felices, nos atamos a personas o situaciones que ya no tienen nada bueno para aportarnos. Parece que el objetivo principal, es evitar el encuentro conmigo mismo a toda costa.

¿En qué momento te transformaste en tu peor enemigo?

Porque solamente se puede querer evitar y pasar tiempo a solas a un enemigo, a un «monstruo», a alguien que nos puede hacer daño.

¿En qué momento dejaste de ser una buena compañía para tí mismo y elegiste llenar ese vacío con otras personas?

A estas alturas de la lectura puede que estés conectando con un sentimiento de injusticia contigo mismo. Sin dudas. Mucho debes haberte fallado para evitarte a toda costa.

O quizás aún no hayas conectado contigo mismo, simplemente por miedo y por ignorancia, por costumbre.

La buena noticia es que sí que puedes quedarte a solas contigo mismo y aprender a disfrutar de ese espacio tan necesario.

Aprendiendo a quererte, a confiar en tí mismo, a tratarte con respeto y compasión.

No puedes evitarte más, te estás faltando el respeto. Con paciencia y confianza, puedes empezar a tener estos reencuentros contigo mismo, sin asustarte, descansando y haciendo las cosas que te gustan hacer.

A veces tenemos miedo de «bajarnos de la rueda del hámster», nos da miedo parar porque ahí puede aparecer de lo que estás huyendo. La buena noticia es que una vez que enfrentes a tus «demonios» comprobarás que no son tan grandes ni devastadores como imaginabas, todo lo contrario. Se harán mucho más pequeños y ya no tendrán el control de tu vida.

Es importante también saber relacionarnos con los demás, todo con un delicado equilibrio.

No busco a los demás porque me estoy evitando, ni evito a los demás y por eso estoy solo.

Un delicado equilibrio, como todo en la vida tenemos que buscar.

Soy mi mejor amigo a solas, me cuido, me atiendo, procuro mi bienestar y también sigo siendo yo mismo cuando voy al encuentro con los demás.

Me nutro del encuentro con el otro, permito ese intercambio de aprendizajes y puntos de vista tan enriquecedores y vuelvo a mí mismo, reforzado y renovado.

La cita más importante e ineludible es contigo mismo.

Permítete conocerte, haz las paces contigo mismo y los demás.

¡Tienes mucho que ganar!