psicología

Venezuela: ¡resiste!

Cuando la naturaleza ruge, nosotros los seres humanos, perdemos.

Cuando la naturaleza ruge, nosotros quedamos en evidencia.

Queda al desnudo, lo que no hicimos cuando había tiempo.

Nos quedamos sin tiempo para arreglar las cosas.

Nos quedamos sin tiempo para despedirnos, nos quedamos sin tiempo para perdonar, para abrazar, para decir: «cuánto te quiero».

Nos quedamos sin tiempo para todo lo realmente importante y ahí nos damos cuenta de cuánto tiempo perdimos en tonterías.

Cuando la naturaleza ruge, queda en evidencia lo que está mal hecho.

Queda en evidencia lo que los gobiernos, no hacen por su pueblo.

Queda en evidencia que la seguridad nunca había sido una prioridad.

Cuando la tierra tiembla o en el caso de Valencia, la dana del 2024, cuando el agua reclama su lugar, todos nos asustamos, pero solo los que sienten el llamado de la empatía y de la bondad, corren a ayudar, corren a sacar barro y escombros, con las manos, con las palas, con toda la fuerza y el amor desinteresado del que son capaces.

Hoy Venezuela, huérfana de un estado que los ayude, lucha por sacar a los suyos de los escombros, peleando contra las horas que pasan implacables apagando los últimos suspiros de sus seres queridos.

Hoy Venezuela no está sola. Millones de personas nos volcamos con ellos.

No importan las banderas, la política, todo eso que nos desune, hoy el pueblo venezolano, tal como sucedió en Valencia, nos da el ejemplo de lo mejor del ser humano.

Descansen en paz estas miles de almas, sabiendo que aquí, fueron buscados, fueron amados, serán recordados.

«FUERZA VENEZUELA: LA HORA MÁS OSCURA ES JUSTO LA QUE ESTÁ ANTES DE AMANECER»

autoestima

Curso de Autoestima.

El 18 de octubre en la cañada, Paterna, comienza el curso de Autoestima para personas mayores de 21 años, con ganas de regalarse a sí mismos la oportunidad de:

. Quitarse etiquetas que le pusieron los demás.

. Re- construir su autoconcepto desde la objetividad y el amor propio.

. Poner límites y decir NO, sin culpa.

. Aprender a quererse y respetarse.

. Aprender a ponerse como prioridad, vivir en el presente y mucho más.

Escanea el QR para tener toda la información. Si estás leyendo esto, es porque es para tí.

Si quieres apuntarte ya o tienes dudas, espero tu mensaje con mucho gusto: 651 594 631.

psicología

«Querida mamá»

Querida mamá:

Ya soy madre como tú y te pido ayuda. Ayuda para que me regales tus consejos, esos que aprendiste criandome a mí y funcionaron para las dos.

Permiso para que veas con buenos ojos, que no repito las cosas tal cual tu las hiciste y me apoyes en esos cambios tan necesarios.

Yo necesito siempre tu cariño. No importa si ya soy madre, necesito tu aprobación, que me veas tal cual soy ahora y te sientas orgullosa de la mujer en la que me he convertido.

Quiero que sepas que con mi hijo intentaré subsanar lo que yo siento que me faltó o hizo daño como hija, pero no es un desprecio hacia tí, no quisiera que te sientas herida por esto.

Lo hago para sanar nuestra familia, para no seguir repitiendo patrones familiares que nos han traído dolor, también es fruto de como me enseñaste, a no rendirme y a seguir buscando mejorar como persona.

Querida mamá: Hoy te digo : Gracias!

Soy el resultado de tus luces y de tus sombras y del resto, ya me ocupo yo.

Gracias por haberme dado la vida y enseñado todo lo que pudiste.

Haré algo bueno con lo que me has dado.

Por tí, por las abuelas y todas las mujeres de la familia, liberamos a mi hijo de nuestra historia.

psicología

La soledad. ¿Tienes miedo a estar contigo mismo a solas?

Hacernos buena compañía.

Uno de nuestros objetivos debería ser aprender a estar solos.

Y sentirnos a gusto con nuestra propia compañía, «no tenernos miedo».

No tener miedo a que «se nos caigan las paredes encima» cuando estamos solos. De hecho el objetivo es no sentirme solo, pues en realidad, no lo estoy. Estoy conmigo mismo.

Lamentablemente a veces, pagamos cualquier precio, por no estar solos. Nos aferramos a relaciones que ya no nos hacen felices, nos atamos a personas o situaciones que ya no tienen nada bueno para aportarnos. Parece que el objetivo principal, es evitar el encuentro conmigo mismo a toda costa.

¿En qué momento te transformaste en tu peor enemigo?

Porque solamente se puede querer evitar y pasar tiempo a solas a un enemigo, a un «monstruo», a alguien que nos puede hacer daño.

¿En qué momento dejaste de ser una buena compañía para tí mismo y elegiste llenar ese vacío con otras personas?

A estas alturas de la lectura puede que estés conectando con un sentimiento de injusticia contigo mismo. Sin dudas. Mucho debes haberte fallado para evitarte a toda costa.

O quizás aún no hayas conectado contigo mismo, simplemente por miedo y por ignorancia, por costumbre.

La buena noticia es que sí que puedes quedarte a solas contigo mismo y aprender a disfrutar de ese espacio tan necesario.

Aprendiendo a quererte, a confiar en tí mismo, a tratarte con respeto y compasión.

No puedes evitarte más, te estás faltando el respeto. Con paciencia y confianza, puedes empezar a tener estos reencuentros contigo mismo, sin asustarte, descansando y haciendo las cosas que te gustan hacer.

A veces tenemos miedo de «bajarnos de la rueda del hámster», nos da miedo parar porque ahí puede aparecer de lo que estás huyendo. La buena noticia es que una vez que enfrentes a tus «demonios» comprobarás que no son tan grandes ni devastadores como imaginabas, todo lo contrario. Se harán mucho más pequeños y ya no tendrán el control de tu vida.

Es importante también saber relacionarnos con los demás, todo con un delicado equilibrio.

No busco a los demás porque me estoy evitando, ni evito a los demás y por eso estoy solo.

Un delicado equilibrio, como todo en la vida tenemos que buscar.

Soy mi mejor amigo a solas, me cuido, me atiendo, procuro mi bienestar y también sigo siendo yo mismo cuando voy al encuentro con los demás.

Me nutro del encuentro con el otro, permito ese intercambio de aprendizajes y puntos de vista tan enriquecedores y vuelvo a mí mismo, reforzado y renovado.

La cita más importante e ineludible es contigo mismo.

Permítete conocerte, haz las paces contigo mismo y los demás.

¡Tienes mucho que ganar!